HOMENAJEAMOS A LOS ESCRITORES LOCALES EN SU DÍA

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Son muchas las personas que en nuestra ciudad se dedican de una u otra manera a la bella tarea de escribir, imaginar mundos, poemas,  personajes y lugares y pasarlos al papel. Hoy 13 de Junio, día del escritor, compartimos algunos poemas de escritores y escritoras locales:

 

Por la Tarde Volví a Caer – Fran Venencia 

Mientras creí estar de nuevo

Y aunque tal vez y solo tal vez

Fingía estar entero

Verme deshecho en dos tiempos

Tiempos de ahora y los que fueron

Recuerdos desprendidos en la tarde

Que empecé a ver lejos

Y no creer que volabas corriendo

Solo sucedía perderte para siempre

En dos tiempos,

Salí a fumar y pateando

Volví al sitio de algún funeral

Y siendo árbol volví a secar

Lo único que quedaba en el momento

El abrazo que no te di

Y el llanto de un sauce cubriéndome el cielo

La acción de frenar mi tiempo,

No salgas huyendo

Son malas decisiones

Tenía todo

Cuando dejaba morir a mi espalda

 

 

Solamente Tú – Máximo Ramón Murúa

 

Tuve que escribir tu nombre en una nube

No demasiada alta, diferente, inconclusa

Expresión por donde sube

Mi sueño hacia la huella de tu mente.

Tu mente es el camino y lo detuve,

Para evitar tu miedo sorprendente.

Con el que pude hacer de tu pecado mi presente

Mi pasado fue ayer y muy herido hoy,

Quiero probar la altura de tu pecho

Porque todo pasó sin ser pedido

Y todo volverá porque fue hecho

Tu nombre es camino en cada trecho

La vida es una sola me dijo un vagabundo

No la dejes escapar ni siquiera por un segundo

 

 

Cuchillos y Rosas –  Sandra Ávila 

 

Si dijese

que entregarme a ti

es como tejer un pedazo

de cielo nadie creería

porque hablar de cielos y soles

ya son objetos gastados, pero

¿Cómo explicar esta ola

de amor y de viento

que siento cuando te veo?

 

 

 

NOSTAGIA – María Ysabel Moreno de Czeronka

 

Era una simple aldea

perdida entre montañas,

con arrullos muy suaves,

con trinar de calandrias,

jilgueros y zorzales …

Con música de brisas

con siestas muy soleadas,

de veranos ardientes

primaveras suaves

otoños somnolientos …

despertaba al influjo de cálidas

campanas,

que en fecha patronales

a misa llamaban

y por calles de tierra,

de veredas muy altas

los pocos pobladores,

a orar se congregaban.

¡Oh Santa Rosa antigua!

Dónde ha quedado oculta

la tibia mansedumbre

de los días de aldea …

Dónde está la floresta

preñada de murmullos …

Dónde el cántico alado

Dónde están los perfumes

de jardines repletos de

Nardos … de violetas …

De lirios y azucenas …

Dónde está

esa campana querida de la escuela

que en las claras mañanas

o en las plácidas siestas,

envolvía la aldea con sus cálidas notas,

que el eco devolvía con risas y palomas …

Todo ha quedado oculto

en aras del progreso,

Enmudeció la brisa …

las aves se alejaron,

y las calles de tierra

y las veredas altas, hoy,

son sólo un recuerdo

cargado de nostalgia …

Ya Santa Rosa ostenta perfiles ciudadanos

Ya mira con orgullo

de frente al porvenir…

Ya palpita al influjo de nuevos ideales…

Ya despliega sus alas …

Ya empieza a remontar …

Solo el río, en el centro,

testigo del pasado,

la ciñe con ternura y

dulzura paternal …

Y en las cálidas noches

O en las tibias mañanas,

el pueblo se recuesta

buscando soledad,

y en sus quietas orillas

con limo de nostalgia,

se miran y se unen

en fraternal abrazo,

la aldea y la ciudad.

 

VIDA Y MUERTE – Roberto Molina 

Un día la Vida quiso morir, cuando se cruzó con la Muerte, recordé lo lindo que es un café caliente a la mañana, aroma a tostadas

el calor del sol en la piel de la mañana,

le recordó lo maravilloso que es una ducha caliente,

la sonrisa de la vieja

y el consejo del viejo,

la guerra de almohadas con los hijos,

la borrachera con los amigos,

un orgasmo con besos y sin reloj,

una canción elegida llena de magia

que trae a la memoria las risotadas que acalambran la panza,

los pies en el río en verano …que placentero

y el culo cerca del hogar en invierno,

recordé ese guiño inspirador de confianza,

la complicidad de una mirada,

esa puteada que descarga

y ese «te amo» sincero,

lo raro que es no saber a dónde ir

la Vida en vano no dio esos instantes reflexionó

Alzó la frente, esbozó una sonrisa y sigo latiendo…

¿si esa Vida es la tuya?

 

 

RECUERDOS – Roberto Ternavazio

Los llevo conmigo

perfume de infancia

mi piel los rescata

y los deposita

cruel perseverancia.

Rebelde adolescencia

Siluetas felices

Desfilan perfumadas

Alternando caídas

Que vuelven reales

A los tiempos grises.

Castigos del alma

Siempre de pasada

Éxitos mundanos

Que bañan nostalgias.

Y pasó la vida

Acaso casquivana

Como en cuentagotas

Ofrendando días

De dulces encuentros

Lejanos, brumosos

Pero siempre vivos

Empapados, vivos,

De melancolía.

A veces excelsos

a veces castigos

excretas y flores

todo en remolino

siempre recordando

que son solo míos.

 

RENDIDO – Florencia Barros

Como enamorado que desoja los pétalos de una flor,

El reloj rosa descontaba sus horas.

Disfrutó… ¿disfrutó? las primeras brisas primaverales…

¡Qué heroico!

No quería soportar la luz,

El renacer

Prefería…o eso creía…los tonos apagados

La palidez, lo áspero.

Sus ojos no lo demostraban.

Entre tanta desesperanza, miedo

Y aceptada locura,

Remolinos inquietos de miles de versos bailarines

Rondaban sus párpados,

Casi como una molestia.

Nunca se animó a danzar con ellos,

Prefirió apagar aquella forzada sonrisa.

 

 

 

OJALÁ – José Badía

Los genes que están insertados

desde los tiempos Iejanos

con tristes signos de maldad,

dentro de poco desaparecerán

en los seres humanos

Ojalá así sea… ¡Ojalá !

Flagelo de guerras destructoras

que relataron los historiadores,

por carecer de justicia y sentido

quedarán perdidos en el olvido.

Ojalá sea así… ¡Ojalá !

Trayendo sueños dorados

brotarán los gérmenes dormidos

a fin de cultivar en el mundo

los bellos ideales que el hombre

eternamente ha preferido

Ojalá así sea… ¡Ojalá!

 

 

COMENSAL – Daniel Dadourian

Dejo antes de entrar
estas alas de reposo sonámbulo,
un poco de aliento, los ejércitos de un latido,
las manos apretujando fuertemente un adiós
y la sangre del dedo
al pincharme con el rosal.
Dejo afuera de la casa estas cosas
porque no es bueno que me inviten a cenar
y cuando esté en la mesa
me ponga a repartir soledades
como si fueran panes
para el hambre.

 

 

Si alguna vez – Susana Quintana

   Para Helvio

En la dársena  del tiempo sin olvido

amarraré mi amor

No fondearé las anclas.

No

tal vez la plácida marea

de constelaciones fulgidas

arrastrará mis sueños redimidos

Medusa de cristal

transparentando estrellas.

Habrá un celage de cometas

hambriento de palabras, silencioso,

sesgando los espacios de mi alma.

No veré la nada ni lo oblicuo

No

solo el rutilante destello de tu amor

Quieto

Manso

siempre.

 

POEMA I – Olga Agosti de Molinero

 

Trae el tiempo la mortaja de los hombres,

el arsenal raído del destino.

Hiende su mano acompasada de horas,

en la carne, prostíbulo del alma.

Como un cuervo, le aplasta la mandíbula

desencaja las fibras y las cuelga

en el andamio de los siglos.

Y el hombre en vertical acomodado

se arrellana de luz, sin ver la sombra.

Y es la nube gozando entre la lluvia,

sin saber que su muerte es lo que llora.

 

 

ES TARDE – Lidia Gonzalez

Si no hubiera muerto en el tiempo

Estaría sostenida por el umbral

del sol saliente…

allí donde las blancas olas

del mar insolentes me llevaría

el embravecido viento

por la corriente el bravo oleaje,

donde el ruido ensordece

en la inmensidad azul

cubriendo con su manto

de blanca espuma las cristalinas aguas,

cayendo en la playa fría

donde se abre el camino

hacia la ría inerte de presagios

sin aliento corriendo le vendría

al encuentro de mi cuerpo inerte

donde hace frío en la playa

donde nacen las piedras

donde nace el viento

donde nace el silencio.

 

POEMA I – Fernando Madera

En la atmósfera del cuarto

ha retornado el aroma a café

deambula por las calles

en febrero

En este cuarto congregados

Asistirán al mismo sitio

regresarán en otro tiempo

Como participes

de un juego indescifrable

entre los dioses

 

 

 

LEJOS – Amanda Morel 

Las conciencias de los doctos

amordazadas con títulos y diplomas

y entre oníricas incertidumbres

tu valle azul con el “puente colgante”

dejándose mecer sobre las piedras del rio y la luna

siempre la desnuda musa entrando por la ventana

hasta hacer espejar toda tu niñez

en la lumbre de su casa.

 

 

 

ALFONSINA, MUJER – Elsa Bonetto

Alfonsina, glicina en la mirada

reír sabor a miel

Surcada su vida, de sueños, de amor, de

…y de células…

Camina hacia el mar.

No debe volver

mira hacia la costa

su pie ya no se moja, en la ola rota.

Acaso reciba la carta que piensa.

Acaso le llame su hombre de siembra.

¡Mas no debe volver !

¡Sus células crecen !

¡Su vuelo es tan alto !

Estoica es su alma,

de arcilla sus arrugas,

trabajo del pánico que ella ya no oculta.

Todo progresa…su pena

las células…las olas

que la cercan como rejas.

¡Ella escapa !

pone su pie de ceniza

en la arena dorada y movediza.

Sus alas iridiscentes

de mariposa suiza

aletean su muerte.

Ella lo sabe, lo acepta,

…y su pie, sigue…¡penetra!

da vuelta su cara

y no ve a su hombre,

…ni siembra, ni vida…

…ve el camino…

ve muerte…¡ sólo ve su meta

 

SIEMPRE ESTUVO A TU LADO – Adrián Federico

Para Mamá

Con mucho AMOR y CARIÑO

Mujer

Mujer que eres dueña de las eras, de todas las épocas…

Que has sido trabajadora incansable, buscadora de sueños, jefa de tu propia vida.

Que siempre has sabido ser femenina, a veces sencilla, otras veces culta, idealista…

Que sabe cómo reinventarse…

Tú sabes cómo agregarte edad y como quitártela,

Sabes que la vida contigo siempre fue dura, pero has sabido hacerte valer, has sabido intimidar, y hacer de alguna manera lo que el corazón manda…

Sabes dar amor, pero también te haces respetar…

Eres única cuando te enojas, pero también cuando ríes y regalas al mundo una sonrisa inolvidable, siempre sin pedir nada a cambio…

Eres… eres simplemente mujer, eso es lo que importa.

 

LA ERA DE LA FELICIDAD – Eduardo Carrillo

Cuando el mundo recobre

para siempre la memoria

cuando se entierren

definitivamente los odios

cuando quien esté a tu lado

sin conocerte,te salude

cuando consigamos recuperar

algo de la inocencia abandonada

cuando le demos a cada cosa

el valor real que posee

cuando esto se logre viviremos

en la edad de la felicidad

 

Golpean mi puerta – Carola Ferrari 

Ya están acá, hacía tiempo los esperaba. Mi casa andaba calma, acompasada por el vaivén sin tiempo. Les abro apenas y ellos pasan, se apoltronan en mi living, huelen mis flores. Se saben dueños de mi vida. Y sí, me son familiares, ¿para qué mentirles?

“Los estaba esperando”, les digo procurando no me tiemble la voz, “se tardaron”, los provoco, en definitiva creo que disfruto del terror que les tengo.

Ellos se ríen, veo el brillo en sus labios sin dientes, veo la ironía en sus rostros de sombra y ya no logro sacar una palabra, la garganta se me paraliza y yo los miro, intentando únicamente sostenerme en mis rodillas que comienzan a flaquear.

Quisiera dejarme vencer, abrazada a mis temblores, llorar de terror, gritar del espanto. ¡han vuelto! ¡han vuelto! No me permito gritar, ¡no seas tan niña!, me reto y me pienso un roble y así, rígida y altiva los miro de reojo.

Ellos están intactos, sudan el mismo olor a sangre y la melodía a madrugada los acuna en un grito sofocado. ¡No van a vencerme! Mis cuerdas se sueltan como las de una vieja guitarra, me duele y prefiero el silencio, mis cuerdas se entregaron; parecen niños temerosos.

“No vinimos por ti”, me dicen y sus carcajadas detienen la noche. Se ríen los malditos, se ríen a montones. Lloran de la risa cuando mi alma se arrodilla a pesar de mi cuerpo, se ríen cuando ven mis lágrimas a pesar de mis ojos secos. Se ríen porque saben, se ríen porque no hacía falta suplicar ni pedir ni llorar. Saben, conocen mis certezas.

 

 

Sin internet. – Helvio Moroni

No sé qué pasará

esta noche

Sé que ya, es bueno

¡Porque estamos vivos!

Tengo conmigo a mi perro…

¿Qué más?

Pero no sé,

tal vez sea mejor

no tengo internet

quizás sea mejor

Solo es mío tu corazón

Y

y el calor de tu aliento

a mi lado.

Y allá, leyendo

una  pared de sentimientos dulces.

plena de imágenes tiernas

y mariposas de colores.

 

 

BUSCA LA MUJER – Gabriel Paschetta

Vienen y van los senderos

de las mujeres y hombres

caminos de sinsabores,

crecientes vuelos y amores

y por saber como sigue

la mujer busca en el hombre

la esperanza de lo sublime

y busca el hombre en su hembra

la presencia firme de estirpe

y marcan la huella al futuro

paso de impronta y mantienen

sus logros y sus pesares

como los niños exhiben

sus limpias pieles de sangre

Y busca la mujer el lugar

para exaltar sus tibiezas

en los nombres, oradores,

manejadores de su época

que hicieron mella en sus labios,

en sus callos, en sus ojeras.

Y busca la mujer el paso

de lo exultante en su tierra

pues vio como le mataron

los sueños eternas guerras

y pasaron por sus pechos

hilos de arterias candentes

niños que fueron hombres

para saber defenderla

Y busca la mujer su impronta

a veces en una estepa

también en los recovecos

de las miradas ciertas

que le ocultaban sus hijos

y les mostraban miserias

Busca la mujer ser cresta

de un sistema que eyecta

la clara piel de su rostro

y su andar liviano y gacela

busca parir su especie

y dotarla de una esencia

que no pretenda el avance

de las más negras tormentas

Busca y encuentra

la mujer de esta tierra

su dote está asegurada

en los estigmas que tanto

provocaron en su afrenta

suspirar para afuera

y los brazos bajar de pena

Busca la mujer y encuentra

porque nunca piensa en ella

piensa  y actúa por ellos

por los que forjan la tierra

y hacen de este mundo incierto

una esfera de manos abiertas

 

ARTEMISA II – Valdir Peyceré

Tal vez porque estaba predispuesto

a no encontrarte

a buscar tus flechas

entre los lejanos robles

de los bosques

prefiriendo ser como Orión

iluminado por mil estrellas

en una noche eterna

o quedarme

con el premio de una tarde de amor

entre las piernas de una ninfa

de curvas propicias

y que olvidó ponerte la diadema

o las sandalias

o los dorados adornos

alrededor de tu cintura

esquiva

al abrazo de los hombres.

 

 

MAURET – Macarena Russo

 

La magia era breve

Yo ví

entre paredes forradas

El círculo

En que tu mente fue sacando conclusiones:

La Chinoise de Godard,

Negrita (el corazón me grita),

Un Horacio  obsceno pintando en mis jardines,

Dos borrachos jugando a la “ilusión“.

Todo se reduce a un sinónimo mojado

Que imita  un nombre propio,

Taladra a rajatabla la esquina donde no nos vimos,

el  espiralado silencio de  tu calle paralela.

Llegamos tarde al cine,

A la fiesta de tus padres,

A el planeta de los Simios.

A la despedida que no vamos a tener

le  anexo una cubetera de excusas

Y un reciclaje de ojos sin lentes

Me la reservo en versión libre  de autor,

La modelo

la entiendo a mi antojo

la beso

y  le canto  discusiones filosóficas

Desde lejos tu avión va espiarme mientras me cambie,

Mientras me duche y me cepille los dientes.

Tus amigos van a desvalijar mi casa

van gritar al norte

todo  lo que no te dije.

Los sueños epistolares

Nos duelen en la sien

Como la mesa recién servida

O un colchón de agujas impares-

 

 

POESÍA PARA EL SAUCE Y EL RÍO – Santiago Benardini

Sauce mi amigo, sauce llorón.

¿Acaso el río es parte de tus lágrimas?

Sauce querido, sauce de amor.

¿Cuál es el porqué de la raíz

de tus pasiones,

Que inclinas los añares de tu

corteza

Para que tus hojas dormidas,

desmayadas de sed

Besen la frescura del río y

calmen su amor?

Río nocturno, río de hoy.

¿Cuál es el secreto que le

dices al sauce en el murmullo

de tus aguas?

Río salvaje, río de Dios.

¿Cuál es el encanto con el

que hipnotizas al sauce,

Que a pesar de los años se

queda contigo?

Volví a la orilla donde mi

poesía nació,

El sauce no estaba y el río

cambió.

Sauce mi amigo, sauce de

amor.

Sauce querido, sauce llorón.

El amor del río creció al igual

que sus aguas,

Y en su enloquecido encanto

te llevó al final de tus

mañanas.

 

 

BORDE – Alicia Arias

Si pudiera volar,

respirar todo el aire de una,

oxigenar mi cuerpo con vos.

Sin pensar que mañana

lloraría como una niña

desconsolada por el abandono.

Tan sólo si pudiera gritar

tu nombre

sin nada nada ni si quiera

una milésima de vacío

y sentir que sigo siendo yo

y el mundo por delante

aún sin detenerse

en este borde

del silencio y el abismo.

 

 

Agüita Clara – Clara Rosa Fernadez de Sanchez

 

Estoy aquí…en la soledad de la noche

a orillas del rumoroso río

mirando…como el tiempo

se lleva la vida, girando en sus remolinos.

Los floridos juncales de la costa

extienden sus raíces descarnadas

mientras la luna gentil amazona

sobre el lomo del río cabalga.

¿Qué será de ti cuando te alejes?

Le pregunté a la agüita clara,

¿Qué será de ti? alma de piedra y arena

¿Qué incierto destino te guarda?

¿Serás pasto de los vientos?

¿Cautiva del mar que te llama?

¿Será gota cristalina de rocío?

¿Nube que en el azul se desgarra?

Y sigue girando el remanso en la arena

Con su misterio de sombras y algas

Las piedras oscuras del río

Son frías estrellas que miran y callan.

 

 

Aarón Vicente – Fragmento del libro “Ocho Muertes”

A continuación se presenta  un fragmento de la última página, del último capítulo, el cual se llama “La Caída del Silencio”.

“La alegría de la joven era inexplicable, todos estaban al fin muertos, ellos ya no eran nada, era algo tan glorioso para ella. Al fin la paz llegaría, aunque solo faltaba una cosa por hacer.

-Now… you’re Nobody… Like me…-

(Ahora…no eres nadie…como yo)

Dijo Nobody, mientras tomaba algo de sangre del segundo cadáver del cuarto y escribe en el piso aquella hermosa pero fría frase, ya gastada y usada demasiadas veces.

Y así terminó todo, aunque la querida Ruth Johnson no estaba presente para ver su venganza realizada.

Nobody, pudo reír a carcajadas por ella y celebrar con toda la emoción que quedaba dentro de su desafortunada alma,  aquella venganza cumplida.

¡Ya todos ellos no eran nada más que cadáveres putrefactos!… Al igual que ella…

 

 

Elías Palacios

Vacila y grita humillante ante tu propia ingenuidad, buscando una felicidad vacía que te espera en ningún lugar. Confuso y sin rumbo alguno, mientras enloqueces y retuerces en tu soledad fría, qué locura tu amargura, qué tristeza que ni veas la verdadera lujuria de un sentimiento verdadero y cálido que produce las cosas más pequeñas, las cosas más simples, negando encontrar la felicidad en minutos perdidos que nunca recuperarás.

Esperas y desesperas mientras ves como pasan las horas más lentas, observas como se vuelven confusas y descabelladas porque cómo las entenderías, si es que se te escapan más rápido de lo que te imaginas y cuando te das cuenta ya no estarán.

Asique actúa ahora y que sea con prisa porque pronto ya no estarán y aunque le des vuelta al reloj de arena ya nunca volverán.

 

Hace mucho, mucho tiempo  – Cintia Gruer

Que no me enfrentaba como anoche a mi propia imagen

Y fue implacable como vos.

Y menos tierna.

Siempre cuesta un poquitito

Empezar a saborear otra vez la soledad.

Pero no importa.

Tengo los ojos bien secos, por si acaso,

Te veo adentrar en el olvido,

Te miro bien para atesorar detalles

Gestos, palabras, caricias

Y comienzo a recordarte.

La culpa es de uno cuando se lastima

No del tiempo, ni de los otros.

Solamente desde uno

¿Te amaré más ahora que ya no te tengo?

¿Te di lo suficiente?

¿Te di, amor, te di? O fue solo un sueño

Retomo palabras, las desgarro, las cuento,

Remonto el silencio de ahora, comparo otro tiempo.

¿Me diste lo suficiente? ¿Me amaste?

¿Te impregné la piel con olor a menta?

Camina despacio, no dejes que te dañen

Y no lastimes. Es la vida la que huye

Entre las manos sin amor, vacía.

Con los ojos más secos aún que antes

Te miro ahogarte en la niebla.

Te veo alejarte dolido y no puedo llorarte.

 

BURBUJAS DE LAGRIMAS – Diego Romero

Fuimos meses tristes,

de sauces que lloraron

sin pedir ayuda.

Cómplices de lo trágico,

muertos de antemano,

una tela que se pega a la herida.

Angustia del ocaso,

colores que se apagan

lavados por la lluvia.

Aun así dejé mi sangre

en cada verso.

 

La cultura de la imagen – Adriana Guerrero

Los  nuevos medios  de comunicación han venido para quedarse. El mundo ha cambiado. Desde inicios del siglo XX esta transformación viene plasmándose definitivamente. Tanto es así, que la sociedad actual se ha comenzado a definir como “de la comunicación”. Quien no sigue el ritmo queda afuera de lo que sucede en el mundo de hoy.

Además, como siempre los grandes factores de poder son los que generan los relatos culturales “sociedad de la información y de la comunicación”. La dimensión tecnológica por la eficacia de los medios representa un logro enorme, pues colocan al hombre en la ubicuidad e instantaneidad. Además, precisamente en la línea de esos relatos que nos penetran y que nos terminan constituyendo, es real que en estas últimas décadas se fue moldeando una nueva cultura, desconocida en todos los milenios de civilización, “la cultura de la imagen”.

La llegada de los medios de comunicación que implican el uso intenso de la imagen, por ejemplo el cine, luego la televisión, mas tarde llevan este proceso a la cima. La imagen triunfa y se vuelve el medio dominante, cambia la cotidianidad, abre nuevos e insospechados ámbitos para los poderes fácticos, para el consumo masivo. La cultura de la imagen que se tejió en unas pocas décadas sin ningún lugar a dudas llegó para quedarse destronando otras formas culturales anteriores, haciendo de esto un resplandor inconmensurable.

La imagen a través de toda la historia siempre estuvo presente como instrumento de comunicación. Desde esta perspectiva, el arte no se lo experimenta como un fenómeno dentro de los límites institucionales que le había fijado la tradición.

Lo que ocurre, es los lugres tradicionalmente asignados a la experiencia estética, la sala de concierto, el teatro, el museo, galería de pinturas, esto se muda actualmente en experiencias cotidianas como el teatro de la calle, fotos que subimos a sitios de internet, comportamientos artísticos. El arte se lo experimenta de una manera inmediata como hecho estético e integral.

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La imagen se relaciona con todas las facetas del ser humano. Pero lo que ha sucedido en las últimas épocas no tiene parangón, la cultura de la imagen tomo una relevancia tal que se constituyó como la principal fuente cultural. Si algo define este momento histórico es la primacía de la imagen sobre todas las otras expresiones culturales.

Hoy en día todo es imagen hasta el espacio privado se transparentiza. También la intimidad quedó relegada a este nuevo patrón de la cultura de la imagen. Importa cada vez más la forma, el “como” se presentan las cosas, como se  exhiben.

Hay relaciones capitalistas no lo negaremos, pero todo se juega en la imagen, en la vida transparente. Por otra parte, la cultura de la imagen se ha impuesto en todos los aspectos de la vida posmoderna utilizando códigos en los más diversos ámbitos, en la vida política, así como en el mundo de la moda, en la promoción de productos.

La imagen es fuerte e inmediata. Dice todo en un golpe de vista. No da posibilidades de reflexión. La lectura  cansa, se prefiere el significado resumido y fulminante de una imagen sintética. Esta fascina y seduce.

La imagen a la vez trae aparejado otros contrastes como lo son: que se renuncia así al vínculo personal, a la relación dialogada, a la reflexión que necesariamente regresa a uno mismo.

El discurso  de la imagen está modificando la forma que tenemos de procesar la realidad. Hoy por hoy la imagen es el nuevo dios. Con esta nueva realidad se va constituyendo la cultura de la imagen “una imagen vale más que mil palabras”.

 

 

 

NERIO LEMA

» No hay nada más útil para impedir el crecimiento personal que hacer siempre lo que se debe o intentar siempre lo que se sabe»

 

 

De cómo Gladis Inés Bustamante burló a la muerte – Oscar de la Mano

Existió un tiempo muy largo por donde las visitas de Oscar e Inés discurrieron en plena dicha.

Lo cierto fue que a este tiempo, sería absurdo catalogarlo como espléndido, maravilloso, superlativo, excelente, pero si se lo podría denominar, único, solo y sin otro de su especie.

Ella tuvo una condición que le otorgaba una serenidad absoluta al conocer los finales, a él esto le incrementaba una angustia, por imaginarlos, pero además ella tenía una manera de hacer las cosas, que a él lo ponía en un alto grado de exacerbación y a ella, ni fu ni fa.

El caso era que con el transcurso de los años,  Inés realizaba toda las tereas con una capacidad inimitable de velocidad, absolutamente todo tenía que ser rápido y de esto, que suena simple, nació este don, además del otro, más profundo y psíquico.

Con respecto al primero y por fortuna, no fueron muchas las situaciones en donde su vida estuvo en peligro, pero la verdad es que cuando la muerte la rondó, la muerte nunca la pudo alcanzar, es más, Inés alcanzó varias veces a la muerte, la abofeteó y siguió su camino.

El día que Oscar pudo entender esta condición de Inés, aplacó sus broncas y supo que su gran amor viviría por siembre, la felicidad del descubrimiento pareció hacerle estallar el corazón.

Y así fue.

Aquella noche, ya solos, donde mirando al cielo la sidra le pareció extrañamente amarga, el último sorbo cerró la bellísima idea de la perpetuidad de ella, aparecieron como al descuido las coincidencias amontonándose y un sueño profundo y dulce lo abrazó interminable.

Hoy Inés, ya vieja y sin años todavía acelera, alcanza a la muerte, la pasa, gira la cabeza, la acusa, y le saca la lengua.

 




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